El compromiso de Mundubat con la Soberanía Alimentaria se refleja en distintos ámbitos de trabajo, y de manera especial en nuestra labor de sensibilización y Educación para el Desarrollo y el fortalecimiento de redes y alianzas por la Soberanía Alimentaria. En el marco de esta trayectoria surge la propuesta de organizar las jornadas internacionales “Reflexiones feministas en torno a la Soberanía Alimentaria”.
Bizilur erakundeak eta EHNE Bizkaiak elkarlanean sortutako dokumentala sortu dute Euskal Herriko baserritarrekin eta nazioartean elikadura burujabetzaren alde lanean ari diren nekazari eta ekintzaileekin egindako elkarrizketak bilduz.
Precisamente este 17 de abril, día internacional de las luchas campesinas, día de conmemoración de la matanza de campesinos y campesinas brasileñas en Carajás en 1996, desde Alternatiba queremos exigir y hacer una apuesta clara en defensa de una propuesta ambiciosa, radical, integradora, y viable, como es la soberanía alimentaria.
Soberanía alimentaria frente a agricultura industrial, esa es la cuestión. Una agricultura industrial que ya ha demostrado sus grandes ventajas: desaparición de nuestro agro; conversión de nuestra tierra en suelo; depredación de nuestros ecosistemas; priorización de los beneficios de las grandes cadenas distribuidoras y comerciales frente a los ingresos justos de los y las baserritarras; calidad infame de la producción, insalubridad y riesgos para la salud tras el uso de tóxicos y la contaminación transgénica.
"En diez años han habido aumentos de siete veces del precio de la tierra en Uruguay y un tremendo proceso de concentración de las tierras en América Latina", enfatizó.
Orduña comprometida con la construcción de la Soberanía Alimentaria y la defensa de la Biodiversidad
El sistema alimentario mundial, europeo, vasco, local, se encuentra en una profunda crisis, provocada por la hegemonía del modelo de agricultura industrializada. Este modelo está controlado por unas pocas empresas transnacionales de la alimentación -más un pequeño grupo de grandes superficies de distribución- que persiguen únicamente la maximización de sus beneficios, considerando así a la alimentación una mercancía y no un derecho.
" Las condiciones del mercado internacional no son justas, ni lo podrán ser, mientras se consideren los alimentos como una mercancía, y no como un derecho humano."
Aunque la Comisión Europea venda la PAC como una opción para modernizar la política agrícola de la UE y así garantizar el suministro de alimentos, la agricultura sostenible, la protección del medio ambiente y el desarrollo rural, está claro que la PAC ahonda en un modelo agrícola dependiente de la industria agroalimentaria, industria de insumos (semillas, fertilizantes, fitosanitarios) y la mecanización, aumentando así la precariedad en el sector agrícola.