En respuesta a la excusa de la cantidad necesaria para la adquisición municipal del edificio, la concejala ha recordado inversiones de dudoso interés general, como los 30 millones sobre el presupuesto original que costó construir la Alhóndiga o el fracaso de las World Series Bilbao Urban Circuit, “no le pareció tan grave perder, precisamente, seis millones cuando quiso convertir Bilbao en un Scalextric”.